¿Te imaginas que la llave de tu casa abra también tu auto, tu oficina y hasta tu caja fuerte? Utilizar la misma contraseña en varios sitios es exactamente eso, una invitación abierta para que los ciberdelincuentes tomen el control. Descubre por qué ese pequeño “atajo” puede convertirse en tu peor pesadilla digital; y cómo evitarlo sin morir en el intento.

